Llegué buscando descansar y volví con una forma distinta de respirar. No fue lo que aprendí — fue lo que dejé de cargar.
La cohorte fundadora.
Diez personas eligen, juntas, sembrar lo que les sostenga el resto del año.
Buscamos personas que todavía no se rinden.
Este retiro está pensado para quienes cuidan vidas — y empiezan a notar que necesitan cuidar la suya. Profesionales y personas que se entregan a otros y sienten que algo se está agotando por dentro.
Profesionales de la salud
Médicos, psicólogos, terapeutas, enfermeros. Si curas a otros, mereces curarte.
Educadores y maestros
Docentes, coaches, formadores. La presencia se enseña con presencia.
Profesionales del bienestar
Yoga, nutrición, mindfulness, deporte. Para profundizar tu propia práctica.
Cuidadores invisibles
Madres, padres, hijos de adultos mayores. El cuidado también te cuida a ti.
Quien busca un spa
No es lujo turístico. Es trabajo interior con cuerpo y nutrición cuidadas.
Quien no quiere ser visto
El círculo requiere presencia honesta. No hay forma de esconderse.
Sembradores que ya caminaron este camino.
Hace años recomendaba a mis pacientes que descansaran. Era yo quien no sabía hacerlo. Acá lo entendí en el cuerpo.
Volví a mi aula sin gritar. No es magia: es lo que pasa cuando bajas dos cambios de marcha en tu propia mente.
El círculo cura cosas que la terapia individual no toca. Te recuerda que no estás solo cargando lo que cargas.
Solo quedan 7de 10
La cohorte fundadora se cierra cuando se ocupen los 10 lugares. Solo abrimos un retiro a la vez.
- Sembradores2de 3
- Lanzamiento3de 4
- Regular2de 3
No vengo a salvarte. Vengo a recordarte.
Llevo más de dos décadas acompañando a personas que enfrentan procesos de salud difíciles y que, en el camino, se olvidaron de su propio cuerpo. Construí este retiro para abrazar lo que la consulta no alcanza: el círculo, la naturaleza, la mesa compartida.
Lo que vivirás acá no es un curso, ni una terapia. Es una experiencia diseñada con el rigor de la ciencia médica y la memoria larga de los Andes. Sin promesas místicas. Con compromiso humano y profesional.
— Armando, en el terreno familiar sobre el Valle Sagrado